-------------------------------------------- -------------------------------------------- Dr. Antonio Camargo

jueves, 11 de septiembre de 2008

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Los analgésicos complicarían el control del cáncer de próstata

Tomar una clase popular de analgésicos que incluye a la aspirina y al ibuprofeno reduce los niveles de una proteína en la sangre de los hombres que los médicos usan para controlar el cáncer prostático, señalaron el lunes investigadores estadounidenses.
Pero los expertos indicaron que no está claro si eso implica que estos varones corren menos riesgo de desarrollar cáncer de próstata o si este tipo de medicación complicaría la detección de los tumores mediante un examen de sangre común.
El estudio incluyó a 1.319 estadounidenses de 40 años o más y reveló que aquellos que consumían antiinflamatorios no esteroides (AINE) casi todos los días tenían niveles de antígeno prostático específico o PSA un 10 por ciento menores que los pacientes que no tomaban esos fármacos.
El PSA es una proteína producida por las células de la glándula prostática y las cantidades elevadas en el torrente sanguíneo suelen indicar la presencia de cáncer de próstata u otras condiciones.
Los investigadores manifestaron que sería prematuro que los varones tomen estos medicamentos para disminuir el riesgo de cáncer.
Muchos hombres de más de 50 años, y algunos más jóvenes, se realizan mediciones anuales de los niveles de PSA para controlar el cáncer prostático.
El estudio, llevado a cabo por expertos del Centro Médico de la University of Rochester, en Nueva York, señaló que los AINE enmascararían el riesgo de un hombre de desarrollar cáncer de próstata al reducir los niveles de PSA mientras su peligro permanece sin cambios.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Glioblastoma (parte II):Nuevas armas

Cirugía, Radioterapia y Quimioterapia son los tratamientos estándares de este tipo de tumor, como se citó en la parte 1, el potencial curativo es muy limitado y apenas puede alcanzar menos de un 5% del total, nos preguntamos que más podemos hacer en estos casos.
En mi práctica, he visto con cierto grado de estupor las limitaciones de intentar utilizar algo nuevo, productos biológicos como el ERLOTINIB, BEVACIZUMAB, y otros, si están al alcanze del paciente deben de ser tomados muy en cuenta, y aunque quizás no marquen grandes diferencias, es muy posible que permitan controlar mejor la enfermedad y aumentar las tasas de curación.
Pero,¿qué más se puede hacer?, pues hay muchas cosas más, en primer lugar debe buscarse un producto con las siguientes características:
  1. Que atraviese la barrera hematoencefálica
  2. Que no aumente la toxicidad de la quimioterapia o radioterapia
  3. Que potencie los efectos de estas dos últimas
  4. Que pueda utilizarse en forma continua por meses a años sin producir toxicidad.
  5. Que tenga efectos antitumorales y antiinflamatorios directos.
¿Existen productos con estas características?: Pues podría afirmar que sí, al menos en lo que a mi experiencia corresponde sí existe o existen: Hablamos de los Acidos grasos poliinsaturados, especialmente los de tipo OMEGA-3 y 9, estas sustancias tienen todas las características antes citadas, un resumen más vasto sobre estas características y la manera como trabajan están al alcanze en la web de onkos.com.pe.
Estoy hablando sólo de este tipo de compuestos, pues existen otros que también pueden tener un gran potencial, entonces, ¿porqué no intentar diseñar tratamientos con estos productos?, simplemente me reservo la respuesta.
A continuación presento un ejemplo gráfico de una paciente mujer tratada con un método basado en dosis muy altas de OMEGA-3, se trata de una paciente de 39 años sometida a 1 cirugía, 2 líneas diferentes de quimioterapia y radioterapia más reirradiación por persistencia y progresión del glioblastoma, las fotos son de 2 RMN , siendo la segunda un control luego de 6 meses de tratamiento, puede verse en esta última fotografía la disminución del componente tumoral así como el inflamatorio, la paciente sigue hasta el momento con este tratamiento y aunque había muy poco que hacer desde el punto de vista convencional la respuesta a un tratamiento tan simple basado en GRASAS POLIINSATURADAS muestra un efecto espectacular:



Fig.1


Fig.2


Como puede verse, aunque algunos escepticos pueden argumentar que no se trata de la misma paciente o que los cortes no se corresponden o son imágenes trucadas, etc., la simple y pura verdad que este hecho es tan real como mi nombre, hay muchas cosas que hacer, simplemente no hay un camino, solo ciertas reglas nubosas y mucha claridad a su alrededor, la medicina convencional sola no basta para enfrentar el cáncer.

Dr. Antonio Camargo MD
Oncólogo Médico
°Reservados los derechos del autor.

sábado, 6 de octubre de 2007

Glioblastoma (Parte I): Explorando nuevos caminos

Los glioblastomas son tumores cerebrales primarios cuyo pronóstico de por sí es extremadamente grave, cabe decir que con las más modernas técnicas de tratamiento con la radioterapia con aceleradores lineales, medicamentos que atraviezan la barrera hematoencefálica como la TEMOZOLAMIDA, la neurocirugía y todo el bagaje de sus artes apenas logran una sobrevida de 5 a 10% a los 2 años del diagnóstico
No me detendré a explorar sobre la naturaleza, orígen, comportamiento y otras características de la enfermedad (hay excelentes fuentes por toda la WEB), sino que exploraré nuevas técnicas en cuanto al tratamiento de esta enfermedad.
En primer lugar, si alguien me dijera que el pronóstico de esta enfermedad es tán sombrío, y yo fuera el afectado, me plantearía esta pregunta : ¿Es suficiente para mí un 5 a 10%, aún en las mejores manos?, mi respuesta sería obvia: ¡NO!, pues para mí sería muy poco, así que buscaría nuevas fuentes, nuevos descubrimientos, nuevas técnicas y me aventuraría con ellas, claro está sin dejar lo convencional.
Es sorprendente cuan limitada es la capacidad de muchos médicos de analizar y buscar armas potencialmente útiles de las que no aparecen dentro de sus manuales o protocolos, en esta época donde priman los megaestudios, patrocinados por grandes transnacionales, pareciera que el poder discernir antes de tener los resultados de estos, está practicamente prohibido, no se puede dar un tratamiento mientras este no sea validado científicamente: ¡Y este es el problema, si no hay evidencia de categoría A o B, pues no vale!
Recuerdo con gracia, en muchos conversatorios médicos cuando llevaba el internado o residentado a muchos eruditos, que venían con el último resultado de tal o cual estudio, eran incapazes de razonar por sí mismos, felicitándose como es lógico a aquel que con brillante intervención destruía un argumento con una revista en la mano, pues claro que hay que estar actualizado, pero hay un detalle: ¿dónde está el arte del médico, dónde quedó su intuición, dónde está su espíritu libre de paradigmas, dónde está antes que todo el ser reflexivo y crítico de sí mismo?, pareciera que el camino está trazado, los médicos van en tropel tras los resultados con p<0.5> ¡SIGNIFICATIVO! ¡Hay que cambiar de fármaco, hay que cambiar de tácnica, hay que cambiar...!
Es una pena, pero los megaestudios patrocinados por las grandes transnacionales están desplazando el arte médico de poder elaborar un tratamiento, basado en la experiencia, conocimientos, intuición, personalidad, humanidad y capacidad de innovación personal hacia un rincón muy pequeño, de donde a veces asoma tímidamente una idea, un sentimiento, una emoción: "La medicina actual es KAFKIANA, sólo vemos números, sólo valoramos resultados significativos, y sólo actuamos guiados por validaciones científicas, ya ni siquiera tenemos la cpacidad de decir: He creado esto para "
Me pregunto : ¿Dónde quedó la persona a quien va dirigido tanto conocimiento?, es decir, el paciente.
Pareciera que ya nos olvidamos de hablar con el corazón, sólo lo vemos como un número más y ya tenemos por supuesto, la receta para su mal, pues la guía del año ya está en mis manos y la acabo de revisar por internet.
¡ ESTA ES LA EXPLICACIÓN A ESTE 5 a 10% ! ¡No tratamos con arte!

miércoles, 3 de octubre de 2007

EFECTOS TOXICOS (Parte II)-Guía

¿Cómo disminuir o evitar al máximo los efectos tóxicos producidos por la quimioterapia o radioterapia usando métodos complementarios?
Esta pequeña guía ayudará a tener en mente y saber utilizar cosas que por lo general no se indican (fuera de las guías tradicionales que están descontadas):

Fig.1 Varón de 40 años con mucositis por radiación, observe la parte enrojecida a nivel de la faringe.
  1. El día de la Quimioterapia no consuma ningún suplemento, salvo extracto de jengibre o kión (se recomienda 5cc. diluidos en agua tibia por la mañana)
  2. Las siguientes indicaciones se inician inmediatamente al siguiente día de la quimioterapia, en caso esta dure varios días, inícielos sin temor junto a esta:
  • Consuma de 4 a 5 gramos diarios de Acidos Grasos Omega-3 y 9 (capsulas blandas y aceite de oliva), manteniendo este tratamiento por al menos 10 días.
  • Consuma al menos 6 gramos de polvo de Spirulina sp., esto le proveerá una gran cantidad de fierro, vitamina B12, oligoelementos como el selenio, manganeso, molibdeno, etc, además de aminoácidos esenciales (todos), carotenoides precursores de la vitamina A (En caso de radioterapia aumente la dosis hasta 8 gramos diarios)
  • Para protejer la médula ósea se recomienda el consumo de al menos 2 vasos de extracto acuoso de Cat's claw o uña de gato, si es té de hojas mucho mejor.
  • Enjuague la boca con 20 gotas de sangre de drago (Croton lechleri), haciendo gárgaras, esto claro diluyéndolos con agua tibia, repita este procedimiento al menos 4 a 6 veces diarias, en caso de radioterapia en zonas como la cabeza aumente a 30 gotas.
  • Apartir del último día de la quimioterapia puede agregar cianidinas (ZM-CYAN), en dosis de 3 gramos diarios, cuidando de no administrar junto a esta.
Fig.1 Varón de 40 años con mucositis por radiación, observe la parte enrojecida a nivel de la faringe.










°La guía completa la podrá obtener pronto en el siguiente website: onkos.com.pe

martes, 2 de octubre de 2007

CASO 1. Cáncer de piel















Fig.1 Fig.2

El siguiente caso, es el de una paciente de 71 años, afectada por un carcinoma del surco nasogeniano (Fig 1.), estuvo con esta durante 3 años y fué sometida a diversos tratamientos dermatológicos, se le propuso en una institución la posibilidad de cirugía mas radioterapia a la cual no accedió.
El resultado que vemos (Fig 2), es exactamente después de 1 mes de tratamiento basado en:
  1. Omega-3 tópico
  2. Támurix
  3. Efudix (Crema de 5-Fluoruracilo)
  4. Acetogeninas (Crema)
Se observa una respuesta significativa al tratamiento, con disminución del tamaño de la lesión y sin ningún trauma para el paciente.

EFECTOS TOXICOS (Parte I)

Cuántas veces he visto pacientes sometidos a interminables sesiones de quimioterapia y radioterapia, cuando les pregunto si su médico les ha indicado un tratamiento adicional que pueda ayudarlos a evitar la toxicidad causada por estos tratamientos, la respuesta por lo general es que la recomendación que le dieron suena a algo como esto: " No vaya a tomar vitaminas, algún suplemento, o algún producto que pueda interferir con el tratamiento."
Estas sugerencias médicas, generalmente están basadas en una profunda ignorancia acerca de los efectos que pueden producirse al combinar por ejemplo algún antioxidante como una vitamina al administrarse junto a la quimioterapia, al tener enraizada la creencia de que la quimioterapia actúa produciendo una explosión de radicales libres los cuales son producidos en forma directa o indirecta por esta en el interior de las células cancerosas y son los responsables en gran medida de la muerte de estas, teóricamente al administrarse un antioxidante, este efecto puede ser bloqueado y por lo tanto anular el efecto de los radicales libres con la consecuente sobrevida de muchas células que deberían de haber muerto.
En mis años de residente, jamás se tocó un tema como estos en los conversatorios sabatinos, en las conferencias médicas, en las visitas diarias, pues todos daban por sentado que así era y que deberíamos recomendar no administar nada para protejer de efectos tóxicos a los pacientes, pues podríamos anular el tratamiento, esto refuerza lo nque afirmo: "Existe una profunda ignorancia y prejuicio médico sobre este punto."
Después de extensas revisiones, hechas personalmente, lo cierto es que nunca encontré un estudio serio que sustentara estos supuestos, más aún, una buena parte de la literatura más seria contradecía estas creencias, es decir los antioxidantes no afectaban en modo alguno los efectos de la quimioterapia, al contrario potenciaban los efectos de esta y parecían protejer el cuerpo en cierta medida de los efectos tóxicos.
¿Porqué es importante protejer?, se preguntará Ud., el motivo es simple, pues mientras la tasa de respuesta global a un tratamiento como la quimioterapia apenas llega al 30%, la toxicidad producida por estos tratamientos es del 70%, esto es altísimo, por eso ahora hay un término muy en boga que se denomina : "Sobrevida libre de toxicidad", es decir el tiempo que un paciente sobrevive en promedio, restando los días durante los cuales este está con náuseas, diarreas, úlceras bucales, adormecimientos de manos y pies, dolores de rodilla y tobillos, infecciones severas por inmunodepresión, reacciones dermatológicas severas, vómitos intensos, deacimiento, depresión,etc., se puede decir: "NO TOME NADA QUE PUEDA INTERFERIR CON LA QUIMIOTERAPIA" ¿sabiendo que va a pasar esto?
El problema radica en que es el paciente, el que busca una forma de evitarlo, ya sea automedicándose, por recomendación de algún pariente, un amigo, etc., aproximadamente de un 30 a 80% de los pacientes toman algún tratamiento adicional y por lo general su médico nunca se enterará, pues no hay forma de prohibirle y vigilar aspectos tan personales, es por esto que es preciso guiar al paciente sobre estos puntos y más aún indicar un tratamiento para disminuir o evitar estos efectos tóxicos.
El médico debe ir mas allá de sus conocimientos y buscar un camino particular para cada uno de sus pacientes.